Hoy hablamos con Xavier Vidal, nuevo Director de Operaciones y Logística de Emsa Tecnología Química.
Mejorar desde donde realmente pasan las cosas
Xavier es graduado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Barcelona, con especialización en Producción Industrial y Lean Six Sigma Black Belt. Cuenta con más de 20 años de experiencia en logística, operaciones y supply chain, desarrollados en entornos industriales e internacionales.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado con un objetivo muy claro: entender cómo funcionan realmente los procesos para hacerlos más simples, fiables y eficientes. Un enfoque en el que los datos son fundamentales, pero también lo son las personas que están detrás de cada operación.
En esta entrevista, Xavier nos habla de su llegada a Emsa, de su visión de la mejora continua y de una forma de trabajar basada en la cercanía, la confianza y la búsqueda de soluciones que funcionen en el día a día.
¿Qué te atrajo de la empresa?
«Vi en Emsa una compañía con una dirección muy clara y con procesos y estándares maduros, definidos y analizados. Pero también me pareció interesante entender hasta qué punto todo eso se trasladaba de forma consistente a la operativa diaria.
Precisamente eso fue lo que más me atrajo: la oportunidad de acercar esa visión a la realidad de la operación, detectar dónde se producen desviaciones y trabajar junto a los equipos para convertirlas en oportunidades de mejora.»
¿Cómo describirías tu estilo de trabajo en una frase?
«Práctico, cercano y orientado a mejorar: entender primero el problema, simplificar después y conseguir que las cosas funcionen.»
¿Qué es lo primero que explicas cuando te preguntan “¿a qué te dedicas?”?
«Últimamente digo que intento hacer que el trabajo sea más fácil y que los problemas aparezcan menos. En la práctica, significa trabajar junto a los equipos, analizar cómo hacemos las cosas y buscar maneras más simples, fiables y eficientes de hacerlas.
Al final, muchas veces mejorar no consiste en complicar más un proceso, sino precisamente en todo lo contrario.»
¿Qué herramienta o hábito no puede faltar en tu rutina laboral?
«Hablar con las personas que hacen realmente el trabajo y contrastar después esa realidad con los datos. Puedes aprender muchísimo mirando un Excel, pero normalmente entiendes de verdad un problema cuando vas donde están pasando las cosas, observas y preguntas.
Aunque, siendo sincero, probablemente también tenga un Excel abierto. 😄»
¿Qué es lo que más valoras del equipo con el que trabajas?
«La confianza y la posibilidad de hablar con franqueza. Me gustan los equipos en los que se puede decir “esto no funciona” sin buscar culpables y utilizarlo como punto de partida para encontrar juntos una solución.
También valoro mucho la autonomía. Creo que cuando cada persona conoce bien su responsabilidad y tiene capacidad para tomar decisiones, los equipos funcionan mejor y los problemas se resuelven de una forma mucho más ágil.»
¿Hay algún hobby o actividad que te ayude a desconectar del trabajo?
«Me gusta caminar, pasar tiempo con la familia y también los juegos de mesa. Son formas de cambiar completamente el chip, desconectar del ritmo del día a día y dejar durante un rato a un lado los procesos, los indicadores y, por supuesto, las hojas de Excel.»
¿Un libro, película o serie qué recomendarías al equipo?
«Recomendaría ¡Cambia el barco de rumbo!, de L. David Marquet. Cuenta la historia real del USS Santa Fe, que pasó de ser uno de los submarinos con peor rendimiento de la Marina estadounidense a convertirse en un referente.
Todo comienza cuando Marquet da una orden imposible de ejecutar y descubre que la tripulación intenta obedecerla igualmente simplemente porque la había dado el capitán. A partir de ese momento cambia por completo su manera de liderar.
Me parece especialmente interesante porque plantea conceptos como la autonomía, la responsabilidad y la confianza en un submarino nuclear, probablemente uno de los entornos más jerárquicos y exigentes que existen.»
Seguiremos compartiendo nuevas voces del equipo, porque creemos que una química comprometida empieza por las personas.